44 kHz 16 bit…48 khz 24 bit…Gracias Mr Hertz…¡¡¡

Las dos medidas que dan titulo a este artículo, son estándares a la hora de definir la calidad de un archivo sonoro, uno indica la frecuencia en Kilo Herzios y, el otro la profundidad de datos en bits, respecto a la profundidad de datos en bits, evidentemente, se trata de una unidad de medida informática y de como se almacenan los datos en el disco duro, pero la otra unidad de medida, los herzios, se refieren a la frecuencia de muestreo de un sonido…esta unidad de medida se la debemos a un tal Heinrich Rudolf Hertz, nacido ahora hace 155 años…gracias de nuevo, señor Hertz…¡¡¡

Wikipedia

Heinrich Rudolf Hertz (Hamburgo, 22 de febrero de 1857Bonn, 1 de enero de 1894) fue un físico alemán descubridor del efecto fotoeléctrico y de la propagación de las ondas electromagnéticas, así como de formas de producirlas y detectarlas…Pertenecía a una familia judía que se había convertido al cristianismo. Su padre era consejero en la ciudad de Hamburgo. Ya en su infancia demostró tener unas capacidades fuera de lo común, pues se sabe que leía a los clásicos en versión original (Platón y tragedias griegas). También leía árabe y su madre presumía de que siempre era el primero de la clase.1 No obstante, a pesar de su demostrada capacidad para los estudios, era también muy aficionado a las actividades prácticas, como la carpintería y el torno, donde también destacaba por su habilidad. Una anécdota refiere como un artesano que le estaba enseñando a usar el torno, exclamó al enterarse de su nominación a la cátedra: ¡Una lástima, porque este chico habría llegado a ser un buen tornero…!.

Carrera

Este gusto por las cuestiones prácticas influyó en su posterior decisión de hacer ingeniería en Dresde.2 Su pasión, reconocida por él mismo, era la física, de tal forma que se desplazó hasta Berlín para estudiarla con Gustav Kirchoff y otros. Mediante una tesis sobre la rotación de esferas en un campo magnético, Heinrich obtuvo su doctorado en 1880, con tan sólo 23 años y continuó como alumno de Hermann von Helmholtz hasta 1883, año en el que es nombrado profesor de física teórica en la Universidad de Kiel. En 1885 se trasladó a la universidad de Karlsruhe, donde descubrió la forma de producir y detectar ondas electromagnéticas, las que veinte años antes habían sido predichas por James Clerk Maxwell.

A partir del experimento de Michelson en 1881 (precursor del experimento de Michelson y Morley en 1887), que refutó la existencia del éter, Hertz reformuló las ecuaciones de Maxwell para tomar en cuenta el nuevo descubrimiento. Probó experimentalmente que las ondas electromagnéticas pueden viajar a través del aire libre y del vacío, como había sido predicho por James Clerk Maxwell y Michael Faraday, construyendo él mismo en su laboratorio un emisor y un receptor de ondas. Para el emisor usó un oscilador y para el receptor un resonador. De la misma forma, calculó la velocidad de desplazamiento de las ondas en el aire y se acercó mucho al valor establecido por Maxwell de 300.000 km/seg. Hertz se centró en consideraciones teóricas y dejó a otros las aplicaciones prácticas de sus descubrimientos.3 Marconi usó un artículo de Hertz para construir un emisor de radio, así como Aleksandr Popov hizo lo propio con su cohesor, aparato que adaptó mediante los descubrimientos de Hertz, para el registro de tormentas eléctricas.

También descubrió el efecto fotoeléctrico (que fue explicado más adelante por Albert Einstein) cuando notó que un objeto cargado pierde su carga más fácilmente al ser iluminado por la luz ultravioleta.

Muerte

No duró mucho su carrera, ya que hacia 1889 comenzó a tener graves problemas de salud. Aunque inicialmente estos no le molestaron en su trabajo, finalmente murió de septicemia a la edad de 36 años en Bonn, Alemania. Su sobrino Gustav Ludwig Hertz fue ganador del premio Nobel, y el hijo de Gustav, Carl Hellmuth Hertz, inventó la ultrasonografía médica.

Las telecomunicaciones deben su existencia a este científico y es por ello por lo que, como homenaje, la comunidad científica dio su nombre a la unidad de frecuencia (el Hertz o hercio), decisión que se tomó en el año 1930 por la Comisión Electrotécnica Internacional.

English

Heinrich Rudolf Hertz (22 February 1857 – 1 January 1894) was a German physicist who clarified and expanded the electromagnetic theory of light that had been put forth by James Clerk Maxwell. He was the first to conclusively prove[1] the existence of electromagnetic waves by engineering instruments to transmit and receive radio pulses using experimental procedures that ruled out all other known wireless phenomena. The scientific unit of frequency — cycles per second — was named the “hertz” in his honor.

Biography

Hertz was born in Hamburg, then a sovereign state of the German Confederation, into a prosperous and cultured Hanseatic family. His father, Gustav Ferdinand Hertz, was a writer and later a senator. His mother was the former Anna Elisabeth Pfefferkorn. His paternal grandfather David Wolff Hertz (1757–1822), fourth son of Benjamin Wolff Hertz, moved to Hamburg in 1793 where he made his living as a jeweller. He and his wife Schöne Hertz (1760–1834) were buried in the former Jewish cemetery in Ottensen. Their first son Wolff Hertz (1790–1859), was chairman of the Jewish community. His brother Hertz Hertz (1797–1862) was a respected businessman. He was married to Betty Oppenheim, the daughter of the banker Salomon Oppenheim, from Cologne. Hertz converted from Judaism to Christianity and took the name Heinrich David Hertz.

While studying at the Gelehrtenschule des Johanneums in Hamburg, he showed an aptitude for sciences as well as languages, learning Arabic and Sanskrit. He studied sciences and engineering in the German cities of Dresden, Munich and Berlin, where he studied under Gustav R. Kirchhoff and Hermann von Helmholtz.

In 1880, Hertz obtained his PhD from the University of Berlin; and remained for post-doctoral study under Hermann von Helmholtz.

In 1883, Hertz took a post as a lecturer in theoretical physics at the University of Kiel.

In 1885, Hertz became a full professor at the University of Karlsruhe where he discovered electromagnetic waves.

The most dramatic prediction of Maxwell‘s theory of electromagnetism, published in 1865, was the existence of electromagnetic waves moving at the speed of light, and the conclusion that light itself was just such a wave. This challenged experimentalists to generate and detect electromagnetic radiation using some form of electrical apparatus.

The first clearly successful attempt was made by Heinrich Hertz in 1886. For his radio wave transmitter he used a high voltage induction coil, a condenser (capacitor, Leyden jar) and a spark gap—whose poles on either side are formed by spheres of 2 cm radius—to cause a spark discharge between the spark gap’s poles oscillating at a frequency determined by the values of the capacitor and the induction coil.

To prove there really was radiation emitted, it had to be detected. Hertz used a piece of copper wire, 1 mm thick, bent into a circle of a diameter of 7.5 cm, with a small brass sphere on one end, and the other end of the wire was pointed, with the point near the sphere. He bought a screw mechanism so that the point could be moved very close to the sphere in a controlled fashion. This “receiver” was designed so that current oscillating back and forth in the wire would have a natural period close to that of the “transmitter” described above. The presence of oscillating charge in the receiver would be signaled by sparks across the (tiny) gap between the point and the sphere (typically, this gap was hundredths of a millimeter).

In more advanced experiments, Hertz measured the velocity of electromagnetic radiation and found it to be the same as the light’s velocity. He also showed that the nature of radio waves’ reflection and refraction was the same as those of light and established beyond any doubt that light is a form of electromagnetic radiation obeying the Maxwell equations.

Hertz’s experiments would soon trigger the invention of the wireless telegraph, radio, and later television. In 1930 the International Electrotechnical Commission (IEC) recognized his work by naming the unit of frequency—one cycle per second—the “hertz“.