Así Funciona La SGAE

No creo que cambien mucho las cosas en el interior de la SGAE pese a los acontecimientos acaecidos últimamente, efectivamente, hay unos cuantos imputados y supongo que la justicia pondrá las cosas en su sitio, pero creo que la organización a nivel interno poco cambiará…por otro lado, me da lo mismo, si los autores son tan idiotas como para permitirlo, es problema suyo a quien ceden la gestión sobre sus obras (una solución, sería liberalizar este sector), lo realmente importante, bajo mi punto de vista, es que se elimine el famoso Canon, pues el que roben el dinero a los autores que se lo permiten, es algo que me importa poco, pero el que me roben mi dinero, es algo que ya no me gusta tanto. El siguiente artículo, explica el funcionamiento interno de la SGAE, explicado por uno de sus socios y como veréis, a su lado, la mafia son unos simples aficionados…

Articulo de Enrique Mateu

Escribir hoy sobre la SGAE de Teddy Bautista y sus secuaces, después de tantos años denunciando desde mi humilde blog lo que yo consideraba injusticias, salidas de tono o desaciertos como simple creador, socio de base de la SGAE, como defensor del copyleft, como lo que ahora se denomina “un indignado”, resulta delicado ya que podría interpretarse como que pretendo hacer leña del árbol caído. Pero primero, aquí no hay de momento ningún árbol caído hasta que haya sentencia firme. Miren ustedes si no el caso de Dominique Strauss-Kahn que todavía puede que se presente a las elecciones francesas y las gane al más puro estilo machote/Berlusconi. Segundo, todo lo que aquí expongo fue “legalizado” y aceptado por las distintas Juntas Directivas y Asambleas Generales de la SGAE por lo que, según mi modesto punto de vista, los responsables de estas cuestiones no serían solo los inculpados hasta el momento en la operación Saga si no también esas personas que aprobaron las mismas en las Asambleas Generales o como mínimo en las reuniones de la Junta Directiva aunque, como he dicho, sean acciones y posturas absolutamente legales y nada punibles. Tercero, nada de esto tiene que ver con el objeto de la causa que pueden leer en derecho-internet.org. Cuarto y para finalizar, lo leído en la prensa en estos días supera con mucho cualquier cuestión planteada desde mi bitácora ya que en este caso sí hablan de supuestas ilegalidades aunque fueran bendecidas por las auditorías y refrendadas tanto por los directivos profesionales de SGAE como por su Junta Directiva (aunque ahora pretendan hacer como que la cosa no va con ellos y pongan cara de sorpresa). El circo solo está empezando.

Hagamos un repaso de las cuestiones que de una u otra manera me parecieron inapropiadas en el funcionamiento interno de la SGAE de Teddy y sus acólitos en estos últimos años, antes de que se precipitara la operación Saga (¿quién pone los nombres a las operaciones?) y que me llevaron a ser un indignado desde hace una década. Seguramente hablo de “aquellos barros que han producido estos lodos”.

UNA PERSONA, UN VOTO: Uno de los profundos cambios que se efectuó en el sistema electoral de la SGAE fue quitar el democrático sistema de “una persona, un voto” por el de solo permitir el voto a personas que hubieran superado una notable cantidad en el reparto (he dicho reparto y no recaudación). Y si esto suena mal, peor suena que encima se les diera más votos proporcionalmente cuanto más recibiera en el reparto. Esto, puesto en cifras concretas, se traduce en que de los 100.108 socios solo tuvieron derecho a votar en las pasadas elecciones 8.271, un 8% del total, dejando fuera a 91.837. Pero como realmente de esos 8.271 solo unos privilegiados tienen una buena cantidad de votos ya que son tan solo 600 asociados los que se llevan el 75% de los ingresos según el punto 76 del Informe de la Comisión Nacional de la Competencia sobre las Entidades de Gestión de la Propiedad Intelectual, al final resulta que la Junta Directiva de la Sociedad de Gestión que supuestamente representa a todos los creadores de España (como algunos repiten hasta la saciedad para intentar hacérselo creer a alguien) ha sido apoyada por tan solo el 1% de los asociados más o menos.

EL VALOR DE UN VOTO: Una de las sorprendentes paradojas que se ha producido en estas últimas elecciones gracias también a lo que se establece en los estatutos es que una candidatura que obtuvo el 43% de los votos se quedó sin ningún vocal como denuncia José Miguel Fernández Sastrón de la plataforma DOM (De Otra Manera).

PERPETUARSE EN UN CARGO: Todos sabemos que el poder es como la marisma, con el tiempo todo lo debilita, todo lo erosiona, todo lo pudre. Por eso es normal que los cargos de responsabilidad en la administración, asociaciones, etc no sean vitalicios. No es aconsejable. Así lo estipulaban los estatutos de la Sociedad. ¿Cómo puede ser entonces que Eduardo Bautista llevara más de 30 años dirigiendo la Sociedad? Pues también mediante un cambio estatutario perfectamente legal como todo lo citado con anterioridad. Se creó la figura del Consejo de Dirección de la SGAE y Teddy fue nombrado sistemáticamente por mayoría absoluta e indiscutible presidente de dicho consejo con un sueldo “acorde al dineral que manejaba” aunque él afirmaba que era menos de lo que se merecía blindándose además una jubilación de 24.500 euros al mes.

REPÚBLICA BANANERA: Después de más de 30 años en el poder a nadie parecía extrañarle que sistemáticamente la Junta Directiva apoyada por Teddy Bautista ganara con casi la totalidad de los votos emitidos (y viceversa, lógicamente). Ahora el juez Pablo Ruz cuestiona la validez de las elecciones según publica el diario El País. El juez explica que Neri, como miembro de la Comisión Electoral, pudo haber vulnerado “la imparcialidad debida y que se le cabe presuponer en cuanto al empeño de su función”. En los meses previos a las elecciones, Neri mantuvo diversas reuniones con personas vinculadas a la candidatura para tratar algunos temas relacionados con la elección. Algunas de ellas fueron organizadas por el propio Bautista, tal y como revela una conversación grabada entre ambos el pasado 30 de abril, con la pretensión de que estas reuniones no fueran conocidas o que se creyese que su objeto real eran cuestiones ajenas a las elecciones. También se cuestiona si Neri no puso a disposición de la oposición el censo de votantes para conseguir los avales necesarios. La duda que me asalta como indignado es ¿cuánto tiempo se lleva presuntamente manipulando las elecciones de la SGAE como si de una dictadura tercermundista se tratara?

EDITORIALES EN CASA: Antiguamente SGAE significaba Sociedad General de Autores de España pero otras de las ideas “revolucionarias” de Teddy fue incluir a los editores cambiando la “E” de España por la “E” de estos últimos. Las editoriales son las empresas que gestionan el repertorio de los autores para que estos puedan obtener beneficios de sus obras. Al menos esa era la teoría ya que en la práctica, en la mayoría de los casos, las editoriales eran unas empresas intermediarias que pertenecían a las compañías discográficas y que te hacían firmar “cediendo” el 50% de los derechos de autor a favor de las mismas si querías publicar y perdiendo el control de tu propia obra. Una de las cosas más que cuestionables de tal práctica que, por supuesto, era totalmente voluntaria ya que nadie te obligaba a publicar un disco si no querías (léase en modo cínico), era que los derechos cedidos eran para toda la vida de la obra dándose el caso de artistas a los que la compañía se negaba a reeditar su disco pasados los años pero por el contrario cada vez que el artista daba un concierto la compañía (técnicamente la editorial de la compañía, mejor dicho) cobraba por la interpretación que hacía el músico del disco en directo. Esta es la “E” que entra en la Sociedad bajo la consigna “mejor tener al enemigo dentro que fuera”. Vaya aquí por delante mis respetos a aquellas editoriales justas, que, como en el caso de los bancos, me imagino que existirán.

ACUMULACIÓN DE PODER: Teddy Bautista no es que fuera el Presidente del Consejo de Administración de la SGAE. Es que era lo más parecido al perejil que estaba en todas las salsas. Fuera Arteria, Fundación Autor o SDAE allí estaba él controlando. Toda una gran cualidad, sin lugar a dudas, pero nada recomendable como ya sabemos según la historia de la humanidad.

GESTIÓN COLECTIVA: Otra de las cualidades que no aparentan un excesivo apego al sentir democrático fue la lucha por el reconocimiento de la Gestión Colectiva obligatoria. Este reconocimiento con el que fue obsequiada “la casa” (como llaman los directivos a la SGAE) vino de la mano de un gobierno socialista, el de Felipe González, cosa que no deja de sorprenderme. Pero Aznar tampoco dijo ni “mu” al respecto. En definitiva este hecho significó que los creadores teníamos que darnos de alta en la SGAE, la única sociedad de gestión en aquel entonces, si queríamos optar a los derechos mencionados impidiéndonos que cobráramos directamente por nuestro trabajo. Ahora ya existen siete sociedades de gestión más pero la SGAE sigue siendo la primera de España y quinta del mundo.

MONOPOLIO: Según el informe de la Comisión Nacional de la Competencia sobre las Entidades de Gestión de la Propiedad Intelectual “la posición monopolística de las entidades reduce sus incentivos a operar de modo eficiente y facilita la aparición de una serie de problemas. Por un lado, el establecimiento de tarifas inequitativas y/o discriminatorias. Por otro, las dificultades para que los usuarios gestionen de modo eficiente sus costes y para que se desarrollen mercados no tradicionales de explotación de obras y prestaciones”. “Cada una de las ocho entidades existentes en España – SGAE (editores y autores de obras musicales, audiovisuales, literarias, dramáticas y coreográficas), CEDRO (editores y autores de obras impresas), VEGAP (autores de obras de la creación visual), DAMA (directores-realizadores y guionistas de obras audiovisuales), AIE (artistas intérpretes o ejecutantes musicales), AISGE (artistas intérpretes o ejecutantes actorales), AGEDI (productores de fonogramas) y EGEDA (productores audiovisuales)- se ha especializado en la gestión de un determinado conjunto de derechos que nadie más gestiona. La única excepción tiene lugar en el segmento de autores audiovisuales, donde existe un leve grado de competencia entre la entidad dominante, SGAE, y la minoritaria, DAMA”. En referencia a este punto solo que me queda recordar el dicho castellano que reza “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”.

RECAUDACIÓN / REPARTO: Otro asunto que ha sido vox populi es el referente al incisivo sistema recaudatorio de la sociedad y por el contrario el poco convincente sistema de reparto. Mientras que recaudaban de bares, hoteles, peluquerías, aviones, trenes y bodas entre otros muchos espacios y situaciones, se repartía mediante un sistema de estadísticas nada creíble para casi nadie. ¿Qué manera tenían para saber lo que se utilizaba en cada habitación de hotel, bar, vagón o salón de belleza? Y en referencia al canon digital, ese pseudoimpuesto sobre los CDs vírgenes, los DVDs, los discos duros, etc que merece un capítulo aparte. ¿Cómo se ha repartido lo recaudado? ¿Quién puede saber lo que uno en casa va a almacenar en esos soportes para dárselo a su auténtico creador? ¿Por qué se parte de la base que las personas van a almacenar obras con copyright y no copyleft u obras propias como sus fotos y vídeos de las vacaciones, por ejemplo? Y en referencia a las recaudaciones todos recordamos escenas lamentables como en la que nuestra Sociedad de Gestión pedía los derechos por una obra realizada por disminuidos psíquicos en vez de enviarnos una carta a sus socios pidiendo permiso para, en estos casos y similares, no cobrar los importes.

RAMIFICACIONES: La SGAE monta la Fundación Autor que publica libros y discos entre otras actividades; crea la SDAE para todo lo referente al ámbito de Internet desarrollando Portal Latino, Teseo, etc; crea la red de teatros ARTERIA en Nueva York, Buenos Aires, Madrid y Barcelona entre otros lugares; abre Artenet con tres estudios multimedia en Madrid, Valencia y Barcelona con equipos valorados en 30 millones en cada estudio… ¿de donde ha salido todo ese dinero si se supone que lo que se recauda es para repartir a los creadores salvo el gasto de gestión? ¿Y hay dinero para todo esto y no para la jubilación de los autores mayores de edad?

CANON DIGITAL: En realidad ya queda muy poco que contar sobre el canon digital, seguramente la actividad más polémica de la SGAE de Teddy que ha soliviantado al personal incluido buena parte de los creadores españoles posicionando a la entidad en el número uno del ranking nacional de entidades más odiadas en el país. Hasta el Tribunal de Justicia de la UE se pronunció contra el canon español, pero como quien oye llover. Ahora, visto lo visto, se comprende mejor la necesidad recaudatoria para sostener semejante “movida”.

LEY SINDE: Otro tanto igual. Ni los creadores estamos de acuerdo con el tema y la opinión pública no digamos. No me extenderé en este punto porque es bastante conocido.

ARTERIA: Una red de teatros en medio mundo… Si el concepto en sí mismo no deja de ser alucinante para una Sociedad de Gestión que lo que debe hacer de entrada es recaudar con sostenibilidad y repartir con equidad y justicia, el remate final llegó con la denuncia ante los tribunales y los medios de comunicación de el arquitecto Santiago Fajardo, vinculado a la SGAE durante 20 años como responsable de varios de estos espacios, en la que sostenía que la entidad había estado inflando presupuestos sin justificación y señalando directamente a Emilio Cabrera, primo de Teddy Bautista y responsable de las finanzas de Arteria, como responsable de estas “maniobras orquestales en la oscuridad” según informaba La Provincia.

SDAE: La Sociedad Digital de Autores y Editores fue creada con la finalidad de introducirse en Internet y desarrollar métodos de control (como las famosas marcas de agua que como el agua se fueron) y nuevos modelos de negocio como el Portal Latino que, por cierto, vendían mis discos y nunca cobré un céntimo de ellos (una curiosidad sin importancia relativa). Pero como esta entidad es la estrella de la trama que ahora se investiga nos limitaremos a esperar a ver en que acaba todo esto.

COPYLEFT: La actitud de SGAE frente a los que defendemos el copyleft ha sido prepotente e insultante. Por un lado quienes nos dimos de alta en la SGAE cuando no teníamos otra opción posible si queríamos cobrar por nuestro trabajo no podemos licenciar posteriormente el actual como copyleft. El colmo de la desfachatez es que la SGAE ha cobrado tanto de conciertos en directo como de ventas en portales de Internet por obras bajo licencias libres como Creative Commons y similares quedándose para “no se sabe que” esos fondos ya que no representa los derechos de esas obras. Un despropósito más de esta SGAE de Bautista.

CRECIMIENTO: Una cosa que no deja de sorprender a la opinión pública es como algunas grandes empresas logran obtener mayores beneficios mientras que cada vez hay más parados en esta profunda crisis que padecemos. Todos sabemos que cuando las crisis arrecian los trabajadores de la cultura son de los principales perjudicados ya que los mayores recortes son, entre otros, para este sector. Y si encima es cierto que el sector está muy mal por culpa de la supuesta “piratería”… ¿cómo puede ser que la SGAE recaudara 365 millones de euros en 2010, un 7,7 por ciento más que el año anterior?

Este es el acumulado de estos últimos años ya que, en honor a la verdad, los primeros años de Bautista al frente de la Sociedad no fueron así (o al menos eso creo de momento hasta que se demuestre lo contrario). Ahora vemos en todos los medios de comunicación la operación Saga y ya me parece estar en un mundo paralelo. Es para echar a correr y no parar nunca. Es pasarse siete pueblos. Supera todo lo imaginable. Es el legado que nos deja Eduardo Bautista y un pequeño núcleo de artistas con estómagos agradecidos y sin escrúpulos (porque no nos olvidemos que todos ellos son creadores como los demás socios, desde José Luis Rodríguez Neri a Eduardo Bautista pasando por todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva). Ha sido dejar a decenas de miles de creadores a la altura del betún ante la opinión pública mientras supuestamente se enriquecían amigos y familiares.

Caras de consternación y sorpresa. Nadie sabía nada ni se lo imaginaban. Pero Luis Cobo, el Manglis, el que fuera guitarrista del mítico grupo Guadalquivir, denunció en 2007 todo el entramado de la SDAE en una Asamblea General y solo consiguió posteriormente un expediente disciplinario. No sabían nada, nunca sospecharon nada, ha sido una sorpresa. Pero le dieron caña al Manglis para que callara. Y aunque son amiguísimos de Teddy, aunque la mitad de la actual Junta Directiva ya formaba parte de la anterior junta, la que supuestamente miró para otro lado ante todos estos asuntos que ahora están en la picota y aunque el mismísimo juez Pablo Ruz cuestiona en su auto la legalidad de las elecciones, son precisamente ellos los que crean la comisión rectora para esclarecer los hechos. Verlo para creerlo.

Víctor Manuel ha afirmado en rueda de prensa que “solo es una parte de la SGAE la que está infectada y esa es la que se va a analizar y separar” sin reconocer que precisamente la parte que supuestamente se pone en entredicho en el auto son ellos mismos. Decía Caco Senante a los medios de comunicación que harían una rueda de prensa para “decir lo que la sociedad de este país necesita oír de esta casa”. Nada más lejos de la realidad. Esto no es lo que queremos oír ni los socios de SGAE ni el resto del país.

Y mientras tanto, los políticos intentan hacer su agosto de nuestra desgracia. La derecha aprovecha para pedir la dimisión de Rubalcaba (madre mía el miedo que le tienen) y la izquierda que se limita a dejarlo en manos de la justicia (no vaya a ser que les salpique). Ellos a lo suyo. Pero esto es harina de otro costal.

Como indignado pido que se impugnen las elecciones, pido que se depuren responsabilidades hasta sus últimas consecuencias, pido que se aparten a todos los implicados de forma directa o indirecta y que se cree una comisión rectora independiente (preferentemente externa) y no creada por acólitos que son sospechosos de conseguir el cargo de forma fraudulenta, pido que todos volvamos a tener un voto, pido total transparencia, pido más participación, pido el fin de las prácticas monopolísticas, pido un nuevo modelo de negocio para los creadores que sea sostenible y acorde con los tiempos que corren.

En definitiva, como indignado, pido una Democracia Real Ya para la SGAE.